Las hojas de olivo están saturadas de fitoquímicos, triterpenos y flavonoides, que pueden usarse para prevenir muchas enfermedades. La principal sustancia activa se llama oleuropeína. Tiene un fuerte efecto antioxidante y antiinflamatorio. La sustancia oleuropeína, que se encuentra en el hojas de olivo, es el más potente de todos los antioxidantes naturales estudiados.